Fauna y Flora

miércoles, 27 de abril de 2011

Fauna de La Palma

FAUNA

Los invertebrados, aunque el número actual de especies es desconocido, podrían superar las 800 especies. El insecto más importante en esta isla es el saltamontes áptero, catalogado en peligro de extinción.
Al igual que en el conjunto del archipiélago, los insectos que presentan un mayor número de especies son los escarabajos, algunos muy conocidos como la Mariquita, la Carcoma, el Longicornio, todos endémicos de Canarias. Otros, en cambio, poseen una distribución más amplia como son los casos del Escarabajo Rinoceronte o el Escorpión. Algunos endemismos palmeros, dentro del grupo de coleópteros, son especies como Licinopsis angustula angustula, Olisthopus palmensis, Lycoperdina sanchezi y Domene benehoavensis.
Otro grupo de insectos muy conocido es el de las mariposas. Las polillas más fácilmente identificables son la Mariposa de la Muerte y la Mariposa Colibrí. Dentro de las especies de mariposas diurnas que podemos observar en la isla destacan, por su colorido y vistosidad, la Mariposa de las Coles, las Monarcas, las Vanesas y especies endémicas de Canarias como Gonopterix cleobule y Pararge xiphioides.
El estudio de las cavidades volcánicas en la isla ha supuesto el descubrimiento de un ecosistema poco conocido en el que aparecen continuamente numerosas especies nuevas para la ciencia. La adaptación de la fauna a un medio tan particular, en el que prevalece la ausencia total de luz, le confiere a las especies que en él se desarrollan unas características muy particulares. Alguna de estas especies, todas ellas invertebradas y endémicas de La Palma son: Collartida tanausu, una Tijereta, y escarabajos como el carábido y el gorgojo.
Menos conocido es el mundo de los invertebrados no artrópodos en los que podemos incluir a los protozoos, nemátodos y lombrices de tierra: Insulivitrina latebasis, Helix pavida, Napaeus boucheti, Plutonia n. subgen. y Plutonia solemi.

domingo, 24 de abril de 2011






Flora de La Palma.

FLORA.
La flora de la isla de La Palma, es decir, el conjunto de las distintas especies que pueden hallarse espontaneas o subespontáneas en la isla, se halla integrado por 774 plantas diferentes. Algunas especies no podemos asegurar, si existían o no en la isla antes de la llegada de los auaritas y, sobre todo, antes de la Conquista, ya que, posiblemente, las especies introducidas, accidentalmente o no, por los aborígenes, fueran pocas.
Las 774 especies antes aludidas vienen a representar un 40% de las plantas citadas para Canarias hasta fechas actuales. Este porcentaje cambia con frecuencia.


                                         


Flora de La Palma.

RETAMARES.
Esta especie se halla en otras comunidades, bien en situaciones ecotónicas con la tabaiba o, con baja presencia, en el cardonal. En la asociación es abundante la <<higuerilla>>.
En la zona noroccidental, la comunidad se halla prácticamente desaparecida ya que en toda su área potencial está ocupada por cultivos recientes o antiguos, que han desplazado la vegetación al borde del acantilado o a costas muy altas.
El tono verde grisáceo que domina en el área ocupada por la asociación viene dado por la cobertura de la especie dominante. Dicha coloración contrasta profundamente con la que posee, en plena floración, la <<retama>>, al cubrirse de numerosas flores blancas, ofreciendo un aspecto semejante al del retamar de las Cañadas del Teide.

BOSQUES TERMÓFILOS (Sabinares)
Una de las peculiaridades más interesantes de la distribución de la vegetación en la isla, consiste en que aún conserva notables testimonios de las comunidades de transición entre la laurisilva y los cardonales, los cuales son de gran interés para el estudio de la fitogeografía canaria. Tales comunidades han sido, por lo general, completamente arrasada en casi todas las islas. De forma que solo se pueden ver restos aislados y fragmentados, en las zonas más inaccesibles de la isla o menos aptas para el cultivo.
Estos bosques ecotónicos se sitúan a distintas alturas según las orientaciones, y pueden agruparse, por su composición florística y sus condiciones ecológicas, en un nuevo orden fitosociológico.




PISO MONTANO HÚMEDO: Laurisilva y fayal brezal.
La parte norte de esta zona Sur, en contacto con la zona septentrional, es asimismo más antigua, por lo cual, existieron etapas de fayal-brezal muy evolucionadas, con diversas especies propias de laurisilva tales como Geranium canariense, etc. Próximas a una auténtica comunidad de laurisilva con <<laureles>> y <<viñátigos>> en su estrato arbóreo.
Por otra parte, los montes de fayal-brezal de El Paso, constituyen una de las curiosidades mayores, respecto a la distribución de la vegetación de Pruno-Lauretea en las Islas Canarias, semejante a lo que ocurre en la Cordillera de Anaga (Tenerife).
Se trata de la existencia de un extenso fayal-brezal, bien desarrollado, en vertiente occidental. Las frecuentes <<cascadas de nubes>> que descienden desde la Cumbre Nueva, hacia El Paso son los responsables del desarrollo y permanencia de esta masa forestal, extendida hacia el cono volcánico de Tacande.

TABAIBALES.
De las 20 características señaladas por Sunding para la alianza, tan solo seis están presentes en La Palma.
La comunidad palmera resulta muy pobre en número de especies, que varían entre 5 y 18 por inventario, siendo, asimismo, escasas las especies diferenciales frente a los tabaibales de Gran Canaria o Tenerife. En los matorrales del piso basal, de la isla en estudio, destacan por su frecuencia el <<arrebol>> o <<tajinaste>>, <<margarita>> y el <<cardoncillo>>.





CARDONALES
Los cardonales destacan en todo el paisaje canario por la alta presencia del <<cardón>>, de suculento aspecto cereiforme, con altos tallos cuadrangulares  afilos que se observan a granes distancias por sus tonos verdes o amarillentos.
El tabaibal corresponde en buena parte a comunidades seriales del cardonal, bien por regresión o evolución hacia él. Sin embargo el cardonal típico toma individualidad propia en la sucesión catenal, tanto en la zona meridional  como septentrional pero prefiriendo siempre las orientaciones mas húmedas dentro del ambiente costero.

PISO MONTANO HÚMEDO: FAYAL-BREZAL Y LAURISILVA.
La vegetación del piso montano húmedo ocupa una gran distribución, debido a la especial configuración orográfica insular, que ofrece una extensa superficie de <<choque>>a la dirección dominante de los alisios. Junto a esta condición, existe un relieve irregular, con numerosos barrancos en los que las formaciones arbóreas  manifiestan un notable desarrollo, extendiéndose a través de ellos en sus comunidades más termófilas, hasta pocos metros sobre el nivel del mar.
Parte de esta vegetación aun se conserva en la actualidad a pesar de las talas que han destruido completamente una gran superficie de la masa arbórea de la isla, ya que además de suministrar madera, hojarasca y ramas a la población campesina insular.
Por la antigüedad de la zona, que lleva consigo una profunda alteración de la roca madre y por tanto la posibilidad de formación de suelos más o menos desarrollados, existiendo una neta separación con los bosques más modernos y subclimáticos de la región meridional (Mazo y Breña Baja). Estos se hallan sometidos, por otra parte, a un  aprovechamiento tan intensivo que toda posibilidad de seguir evolucionando hacia la clímax ha quedado detenida hace cientos de años. 

jueves, 21 de abril de 2011

Fauna de la Caldera de Taburiente

La mayor parte de vertebrados presentes en La Caldera son aves, entre las que podemos destacar la emblemática chova piquirroja o graja . Este córvido juguetón y dado a los acrobacias desapareció del resto de Canarias y su única población en las islas es la conservada en La Palma. En La Caldera, a las grajas podemos sumar las subespecies palmeras de pinzones y herrerillos y una parte importante de la escasa colonia de cuervos palmeros, además de ratoneros, gavilanes, petirrojos, bisbitas, mirlos o vencejos.
Los mamíferos son algo más escasos, aunque se conservan tres especies de murciélagos de gran interés. El arruí (Ammotragus lervia) es un rumiante originario de la cordillera africana del Atlas, que fue introducido en 1972. Sus efectos nocivos sobre la flora endémica ha motivado el establecimiento de campañas de control de su población y el propósito de erradicarlo de los límites del Parque Nacional.
Capítulo aparte merecen los más de 500 invertebrados que han sido identificados entre sus límites. Una parte importante de los mismos son endemismos canarios, pero se trata de un patrimonio biológico insuficientemente estudiado y del que sin duda desconocemos la mayor parte de sus secretos.



jueves, 14 de abril de 2011

Piso montano húmedo

PISO MONTANO HUMEDO 2º
Florísticamente, la composición de las comunidades de laurisilva en La Palma, no ofrece grandes diferencias al resto de las islas, quizás debido al carácter ancestral de tale formaciones arbóreas y las condiciones más o menos homogéneas que han influido en todos ellos.
La presencia de endemismos diferenciales ligadas directamente a la laurisilva son escasos y tan solo en Gran Canaria, parecen mostrar una diferencia apresiable.
Tan solo en La Palma Echium pininana, tajinaste conocido como <<pininana>>, exclusivo en los montes de Puntallana, San Andrés y Sauces y Barlovento, pueden considerarse como especies diferenciales.
Plantas introducidas muy agresivas en todo piso montano húmedo, son las dos grandes especies de la isla y que, al igual que ha sido señalados para otras especies, son nefastas en la recuperación de los bosques Pruno- Lauretea.
Posiblemente sea la asociación de mayor distribución de la isla, después  de los pinares, ocupando gran parte de los montes de Breña Alta, Puntallana, San Andrés y Sauces, Garafía y Barlovento. En la mayoría de ellos se encuentra relegadas a las laderas de los barrancos y a las zonas de menor inclinación no desforestadas o en sus primeras etapas de degradación.
Los fondos de los barrancos, más sombríos y, con mayor humedad edáfica se hallan ocupados, en general, por comunidad de tilos o de viñátigos muy desarrolladas en algunos de estos profundos causes. Los barrancos de agua (Los Tilos y La Galga) constituyen los ejemplos más expresivos de un estrato arbóreo que alcanza 20-30 metros y un estrato arbustivo pobrísimo que queda sustituido por el tapiz de helechos de gran cobertura.

jueves, 7 de abril de 2011

Piso montano seco

PISO MONTANO SECO: PINARES

El piso montano seco se halla ocupado en su totalidad por comunidades de Cytiso-Pinetea canariensis, incluyendo, en La Palma, los dominios climáticos del Loto hillebrandii-Pinetum canariensis. Estas comunidades son tan bien desarrolladas, con diferencias apreciables a otros tipos de vegetación.
En la sucesión catenal correspondiente a las exposiciones norte y noreste, los límites entre piso montano seco y húmedo viene dado por las formaciones arbustivas de fayal-brezal, más o menos ricas en especies de laurisilva, de acuerdo a la altura en la que se hallen. La zona de contacto al noroeste queda determinada climatológicamente por una brusca interrupción de la influencia de los alisios, pudiendo notarse una variación en la vegetación, al ir de norte a noroeste.
Los límites entre los pisos montanos húmedos y secos de la zona meridional oriental, presentan características semejantes a las del noreste, acompañando a las manifestaciones del fayal-brezal, el matorral de <<codeso>> al desplazarnos hacia el sur.
En la repartición del pinar, se presenta una pequeña anomalía en el sector comprendido sobre S/C de La Palma y Puntallana, que corresponde a una zona parcialmente a resguardo de la acción del alisios. Ello permite el mayor desarrollo del pinar frente a la laurisilva, o el establecimiento de comunidades mixtas que descienden hasta pocos metros sobre el nivel del mar. Las situaciones mas favorecidas de esta parte de la isla, en cuanto a humedad, bien se trate de los fondos de estos barrancos o las laderas orientadas al noreste y norte, se hallan ocupadas por comunidades de Pruno-Lauretea.
La disposición encajada del pinar y el fayal-brezal, en las orientaciones norte y noreste, es semejante a las que se presenta en los montes del Paso, correspondientes a la Cumbre Nueva. Las partes más soleadas de crestas, son ocupadas por el pinar y los barranquillos, más frescos y sombríos, afectados por las masas nubosas de condensación. Esto se halla poblados por formaciones arbustivas de fayal-brezal con elementos de laurisilva.
El pinar ocupa en la isla la mayor parte arbolada, a pesar de la regresión a que ha estado sometido, sobre todo en la vertiente noroeste (parte de Garafía, Puntagorda y Tijarafe). Ello es debido a los frecuentes aprovechamientos forestales y, en mayor medida, para la preparación de mayores terrenos de cultivo. Todos ellos en dominios potenciales de pinar.